Como Kobe Bryant te hará mejor escritora

No sé si te gusta el baloncesto. 

Puede que te apasione, que no te pierdas un partido y lo sepas todo sobre la NBA.

Puede que no te interese lo más mínimo. 

O puede que lo odies.

También cabe esa posibilidad. 

No importa. 

Lo que sí sé es que, si alguna vez has pensado en escribir literatura infantil, lo que te voy a contar aquí te interesa.

Seguro.

Aunque no te guste el deporte y aunque no hayas oído hablar jamás de Kobe Bryant.

Y mira que es difícil porque la noticia de su repentina muerte en 2020 dio la vuelta al mundo.

A lo que voy. 

Cuando todos los telediarios del planeta se despidieron de este jugador de la mejor liga de baloncesto que existe, la palabra más repetida fue “leyenda”.

Kobe Bryant es “legendario”.

Ha pasado a la historia como el 4º mayor anotador de la NBA de todos los tiempos.

¡El cuarto! 

Solo tres personas lo han superado. 

No en un año. 

No en una década.

¡En toda la historia del baloncesto!

Y no en una liga cualquiera. En la mejor liga del mundo.

No de un país.

No de un continente.

Del mundo entero.

Pero ese no es el dato con el que quiero que te quedes. 

Lo que te va a ayudar a convertirte en una gran escritora de literatura infantil (si es que quieres serlo), es otra cosa.

Resulta que esta leyenda del baloncesto tiene el récord de ser…

el lanzador que más tiros ha fallado en la historia de la NBA.

El que más.

En su carrera falló el 55% de los lanzamientos que hizo.

De cada 100 tiros, solo anotó 45.

Eso significa que falló más de lo que acertó.

Aún así, nadie lo va a recordar por eso. 

Sino por los partidos y campeonatos que ganó y por ser uno de los mejores jugadores que han existido jamás.

Y es que su éxito se debió, precisamente, a sus continuos fracasos.

Porque solo tirando mucho se anota mucho. 

Es matemática pura.

Michael Jordan, otra gran figura del deporte, dijo en una entrevista:

“He fracasado una y otra vez a lo largo de mi vida. Y esa es exactamente la razón por la que he tenido éxito”.

Podría aburrirte con más cifras.

Cifras que demuestran que el primer, segundo y tercer anotadores de la historia del basket también son los primeros en el ranking de fallos. 

Pero en este punto quizá sea mejor que te hable de escritores. 

De los noes que obtuvo J.K.Rowling antes de obtener el sí a su “Harry Potter”. 

De los borradores que ha tirado a la basura María Menéndez Ponte por cada libro que ha publicado. 

Si no sabes quién es María Menéndez Ponte, búscalo ya.

Con más de 450 títulos, es la segunda autora de LIJ con más obras publicadas tras Jordi Sierra i Fabra, que tiene unos 500 libros.

En una ocasión me escribieron dos alumnas el mismo día. 

Las dos estaban muy decepcionadas. 

Creían haber tenido una gran idea pero al escribirla el resultado no era como esperaban.

No habían dado en la diana y ambas estaban frustradas. 

Querían haber metido canasta al primer tiro.

Pero las cosas no son así.

Para tener éxito en la literatura, como en cualquier actividad, hay que hacer muchos intentos. 

No importan los fallos. 

Hay que seguir escribiendo. 

Escribir, escribir y escribir.

Corregir, corregir y corregir.

Y aprender de cada error.

Porque las únicas personas que no fracasan son las que no lo intentan.

Si tienes miedo a las correcciones, autopublica.

Si no quieres aceptar rechazos de editoriales y prefieres que te mientan y te digan que lo que has escrito es maravilloso, paga por que te publiquen.

Si quieres seguir apostando a un solo tiro… bueno, ya imaginas lo que voy a decir, ¿no?

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