Se llama Wrikle y, de hecho, no es un pato, es una pata.
Una pata que se convirtió en la estrella en la 50ª edición del mundialmente famoso Maratón de Nueva York.
Más de 40.000 humanos sudorosos y en ropa deportiva disputándose la meta…
y ella, corriendo sin complejos, como una más.
Podría haber pasado desapercibida.
Ser la anécdota del día: un animal perdido mezclado entre los corredores.
Pero es que no era un animal perdido.
La habían entrenado para ello desde que era un pollito.
Y, además, llevaba zapatillas rojas.
Unas zapatillas deportivas para sus aletas de pato (digo yo que serían unas “zapatallas”).
El vídeo en TickTock del animalito corriendo tuvo más de 8 millones de visitas en pocas horas.
La pata balancea graciosamente su cuerpecito blanco a buena velocidad.
Como si disfrutara de la carrera.
¡Como si sonriera!
Y mientras, el público, pasando de los demás corredores, aplaude, graba y grita:
“¡duckie!, ¡duckie!” (“patito, patito”).
Estarás pensando, ¿y qué tiene esto que ver con la literatura infantil?
Pues nada.
O mucho.
Según cómo se mire.
Por un lado, creo que la historia de la pata Wrinkle podría inspirar un libro.
Cuando una tiene puestas las gafas de la imaginación ve cuentos en todas partes.
Por otro, opino que la escritura literaria es como una maratón:
muchas personas comienzan, pero solo algunas llegan a la meta.
Algunos parecen patos mareados y solo los más preparados destacan como la pata Wrinkle.
Se sabe de muchas personas que han sufrido infartos por correr maratones sin estar preparadas.
Se sabe de muchas personas que han visto morir su ilusión y sus sueños por lanzarse a la literatura infantil sin estar preparadas.
Y de eso va mi consejo de hoy.
Si quieres correr un maratón sin que te dé un infarto, y tener opciones de llegar a la meta, prepárate a conciencia.
Corre a diario y hazlo bien.
Elige el mejor entrenador.
Elige el mejor nutricionista.
Elige la mejor compañía (correr acompañada hace que sea más fácil).
Si quieres escribir literatura infantil sin cargarte tus sueños por el camino y tener opciones de publicar con una buena editorial, prepárate a conciencia.
Escribe a diario y hazlo bien.
Elige la mejor formación.
Elige los mejores referentes.
Elige la mejor compañía (aprender acompañada hace que sea más fácil).
De correr maratones no sé nada.
Pero de escribir literatura sé un poco.
Si sueñas con alcanzar el éxito escribiendo libros para niños, yo puedo ayudarte.
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